“Para ir a donde no sabes, debes ir por donde no conoces”

Alrededor de 1600 un hombre se puso a estudiar y escribir sobre el hombre en sociedad.

Para cuando este hombre comenzó a escribir, hacía menos de 70/80 años que Copérnico había demostrado que la Tierra no era el centro de todo, una noticia que fue atravesando todas las instancias de poder y todas las relaciones de autoridad vs sumisión, sin duda desestabilizó el orden establecido, las monarquías y la iglesia fueron perdiendo poder, eran momentos convulsionados porque el sufrimiento ya no encontraba justificación en la autoridad divina, se intentaba el consenso a través de parlamentos pero había intensas guerras civiles por toda Europa – en ese contexto Hobbes, pensaba.

 

Mientras nacían los conceptos de Liberalismo y sin siquiera sospecharlo también nacían los primeros capitalistas en la figura de emprendedores que auto gestionaban su trabajo, ganancias e inversiones, Hobbes asumía que la pérdida del absoluto poder divino le daba al hombre un rol protagónico y por lo tanto su concentración estaba puesta en entender por qué el hombre terminaba siendo un ser social, si a la vista de cualquiera, esa era una tarea miserable, brutal, llena de mezquindades y riñas. Así es como concluía que aunque imperfecto, el hombre en sociedad necesitaba normas y aunque estuvieran equivocadas, esas normas debían respetarse hasta tener “otras normas”. Y esto era para cuidar al hombre del hombre mismo. Por eso primero estudió por separado y luego unió los conceptos del Cuerpo, el Hombre, la Sociedad y el Estado.

 

Hobbes tenía su interés científico volcado a la física y sobre todo al movimiento. Cómo llegó a volcar todo eso a aspectos que ayudaron a establecer un nuevo esquema político, es un camino largo. Pero en sus idas y venidas entre Inglaterra y el continente, terminó trabajando junto a Descartes y otros pensadores influyentes de la época. En Inglaterra tuvo serios inconvenientes cuando fue difundido su trabajo “Elementos de la Ley, Natural y Política” pero con el tiempo ese trabajo arrastró modificación de base en los estados contractuales, modificando conceptos importantes en relación al “patrimonio”. Luego de la guerra civil inglesa de 1644, en París, Hobbes escribió “Leviathan”, donde expuso su teoría de un gobierno civil.

 

Hobbes comparó el Estado con un monstruo (leviatán) compuesto de hombres, creado bajo la presión de las necesidades humanas, y disuelto por la guerra civil debido a las pasiones humanas. Es así como el hombre es su propio enemigo en cuanto al orden y la paz social.

 

El trabajo culmina respondiendo a la pregunta: ¿Tiene un sujeto el derecho de cambiar de lealtad, cuándo el poder de un antiguo soberano para protegerlo, se pierde irrevocablemente?

 

Cuando su obra fue publicada, Hobbes casi consigue que lo maten. Había separado los conceptos de riqueza “común”, de la riqueza eclesiástica, y civil. Su trabajo tocaba todos los frentes.

 

Fue el pensador más elogiado y la vez más censurado de ese tiempo. Tuvo que pedir refugio en su vieja Inglaterra. Con la Restauración inglesa, Hobbes recuperó su prestigio gracias al Rey, que había sido su alumno. Y fue éste el que lo salvó de ser culpable de herejía, pero se le prohibió escribir / publicar más cuestiones en relación a la conducta humana. Falleció en 1679 y dicen que sus últimas palabras fueron “un gran salto a la oscuridad”. Hobbes contaba que en su nacimiento la madre había parido gemelos “a mí y al miedo”. Sin duda sus pensamientos le daban miedo, porque desafiaban todo lo establecido. Pero ayudaron en el futuro a armar las bases de las normas sociales que hoy vemos en casi todas las Constituciones occidentales.

 

Un cuestionamiento básico que se fue instalando respecto de las teorías de Hobbes, es el siguiente:

Hobbes creaba el Estado como un conjunto de normas para cuidar al hombre del hombre.

Pero en ese Estado seguía existiendo la jerarquía. Y no estaba resuelto – de hecho hoy aún no lo logramos resolver – cómo nos defendemos del HOMBRE que tiene la jerarquía máxima en ese Estado supuestamente democrático, cuando sea ESE hombre el más peligroso para el resto de los hombres.

 

Te invito a pensar… porque la humanidad es compleja. Nuestro pensamiento también. Todo lo establecido tiene un porqué – sin duda – pero así como nada es perfecto, tampoco tiene un efecto de eternidad. Ninguna teoría, ninguna creencia, ningún estadio mental que hoy nos limite tiene un sello de eternidad.

 

CUÁNDO vamos a dar el salto, cuándo vamos a liberar las viejas estructuras y pensar potenciando nuestras diferencias, algo mejorado, ese cuándo depende de lo que vos y yo decidamos juntos HOY. Depende – tal como hizo Hobbes – de cómo manejemos los miedos que nacen con nosotros, y nos atrevamos a recorrer caminos que no han sido recorridos.

 

“Para ir a donde no sabes, debes ir por donde no conoces”

 

Lic. Vanesa Vicente

Octubre 2018

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