¿Qué nos vienen a robar realmente?

Leyendo la autobiografía de Mandela, me quedó grabado en la memoria un razonamiento tan simple que cuesta alcanzarlo, intentémoslo: él trata de explicar por qué fue tan fácil para los invasores hacerse de toda Africa, y lo dice más o menos así:

 

“Las culturas africanas nunca cultivaron el concepto de poseer algo, mucho menos la posesión individual (no es cuestión de modelos capitalistas o comunistas o socialistas, jamás debatieron esos temas, es algo más ancestral, simplemente viven en la naturaleza y la naturaleza vive con ellos, creen en el balance natural de las cosas, pero lo creen a ese nivel donde ni siquiera se lo cuestionan, es otra cultura, hay que abrir la mente para comprenderlo, salir de nuestra burbuja occidental, capitalista) Siendo así, cuando llegaron los invasores, los pueblos africanos no los vieron como “invasores” porque para ser tal cosa uno tiene que sentir que es DUEÑO del suelo que pisa – me siguen? – si los pueblos africanos NO sentían que eran dueños de nada, entonces no les molestaba en lo más mínimo que llegara gente nueva a convivir con ellos… poco a poco, lo que sí les molestó es que pretendieran hacerse dueños de sus vidas y sus decisiones, que no respetaran sus costumbres… Pero para cuando quisieron dar esa batalla, el invasor estaba instalado en todo su amplio territorio, había puesto leyes y fronteras que los pueblos no comprendían pero que de repente debían respetar, y si no las respetaban terminaban en la cárcel o en las minas como esclavos. Para cuando el pueblo empezó a sufrir todo esto, no le quedó otra que la violencia, porque la invasión llegaba a la puerta de sus casas y le robaba a sus hijos para hacerlos esclavos. Y el resultado de la violencia era más violencia, cosa que el blanco manejaba sin pudor.”

 

Solo los africanos que se tomaron el trabajo, y tuvieron la suerte, de poder colarse en la cultura blanca, aprender a leer y a escribir y a merodear un poco entre ellos, llegaron a comprender qué buscaba el blanco, y recién después de esa comprensión, pudieron dar algo de lucha. En otro plano.

 

Algo… verdad? como la de Mandela, que estuvo preso casi toda su vida, pero dando ejemplo de sus valores… ES TRISTE, pero es así de simple: el invasor va por aquello que el pueblo originario ni siquiera sabe que tiene, y se lo roba. Mandela fue juzgado por un acto de violencia, llegó su momento de indignación profunda y actuó junto a los suyos como el blanco esperaba, pero después comprendió que ese no era el camino, se arrepintió de su reacción violenta y pasó el resto de su vida mostrando que la resistencia era por otro camino.

 

EL ARGENTINO NO SE VALORA así mismo (sin embargo a mi cada argentino me parece maravilloso, creativo, lleno de valor y sueños), pero a modo general no valora lo que tiene – me permito no incluirme en esta apreciación general, porque yo sí me valoro y valoro a mi país – al igual que muchos que nos encontramos ahora en las redes y compartimos esta valoración, pero somos pocos, deberíamos ser MUCHOS más…

 

Considero un arma espiritual de alto voltaje la auto valoración, no por nada los sistemas más perversos buscan quebrantar la dignidad de los pueblos para dominarlos, por lo tanto esa falsa humildad de “no somos nada, nunca vamos a lograr nada por nosotros mismos” me da ASCO, lo considero una rendición antes de tiempo, un acto fallido mental para facilitar el paso sin ser lo que somos. Una cobardía. Después pasa lo que pasa y quienes se consideran “menos” además le echan la culpa a los pocos que dan batalla… ese es nuestro problema, no la corrupción, ni la inflación, ni el peronismo, ni la justicia… la profunda falla está en no creer en nosotros mismos y culpar a los que sí “se la creen”.

 

La Argentina con su pueblo activo, ha logrado dar saltos cualitativos impresionantes! Comprendo que muchos no lo “vean” porque esos saltos han sido ocultados de la historia. Pero me sorprenden que los contemporáneos no puedan siquiera ver los logros de su propio tiempo, como por ejemplo haber puesto en el banquillo a los asesinos de la dictadura, eso no pasó en casi ningún otro lugar del planeta… y ese logro va de la mano de unas pocas mujeres ancianas con pañuelo blanco en sus cabezas que qué tienen de especial? Que no renunciaron jamás a la dignidad… dieron una batalla que nadie esperaba desde un lugar en el que nadie creía… y ganaron. SI. GANARON.

 

Pero volviendo al punto de este relato: ¿qué nos vienen a robar?

 

Viví en el exterior, y volví diciéndole a todo el que quisiera escuchar que nuestro principal VALOR era la libertad, sentía que éramos un pueblo libre como pocos…

 

Viajé bastante, de chica, después me calmé, dejé de buscar porque lo buscaba lo tenía en casa y por suerte lo entendí rápido… Pero me relacioné con gente de muchas culturas, hice amigos, los conocí, y volví con esa conclusión a mi país, porque era el pueblo más libre que conocía, volví para ser LIBRE.

 

Y eso es lo que nos vinieron a robar y muchos todavía NO LO SIENTEN simplemente porque NO saben lo que es NO ser libres.

 

Nos vinieron a robar lo que no sabemos que poseemos.

 

Cuidado… es un valor muy precioso. Tanto que si un día vemos que nuestros hijos tienen que llevar adelante una vida SIN la libertad que nosotros tuvimos, vamos a sufrir al extremo de no querer vivir más.

 

 

Lic. Vanesa Vicente

25 de agosto 2018

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