Desaparición Forzada: casos López (2006) y Maldonado (2017)

Las desapariciones forzadas son una tragedia no solo personal, sino cívico social, en la Justicia tanto el caso de Julio López como el de Santiago Maldonado están caratulados como “desaparición forzada”, como todo esto es muy movilizante y nos afecta A TOD@S, es importante conocer, informarnos, porque no son el mismo tipo de caso. Por ambos debemos luchar, por ambos hay que gritar justicia, y para llegar a la verdad, debemos sobre todo estar informados. Es nuestra responsabilidad como ciudadanos.
Hay quienes afirman que la desaparición de Julio López además de una vendetta persona de sus torturadores que recibieron condena perpetua, tuvo el claro mensaje hacia el gobierno de Kirchner que iniciaba los juicios de Lesa Humanidad, y hacia la sociedad de “todo testigo que se atreva denunciar, tendrá la suerte de López”
Asi como hoy ya hay quienes afirman que la desaparición de Maldonado tiene el mensaje (pero ahora desde el gobierno mismo y en democracia) de “todo el que se meta a defender a los mapuches tendrá la suerte de Santiago”.
NO ES LO MISMO… pero tal vez sea la misma raíz, o la misma ideología, o la misma gente que quiere seguir AMENAZANDO la libertad del pueblo argentino.
Desaparición de Julio López Sept 2006
Resumen: Julio López fue víctima de secuestro y tortura durante la dictadura cívico militar del ´76. Fue liberado y personalmente investigó su propia causa que dejó escrita sin publicar, hasta que en el 2003 (gobierno de Nestor Kirchner) el Congreso de la Nación declaró la nulidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, su testimonio fue clave para denunciar la culpabilidad de Miguel Etchecolatz (quién dirigía 21 Centros Clandestinos de Detención). El 18 de septiembre de 2006 era el día de los alegatos, y ese día Julio López desapareció. Al día siguiente Etchecolatz junto a otros 14 represores fueron condenados por delitos durante la Dictadura. Mientras se leía la sentencia, un fotógrafo captó imágenes de un papel que Etchecolatz tenía en sus manos, se leía el manuscrito “Jorge Julio López Secuestrar”. Si bien aún no se pudo demostrar quién secuestró a Julio López ni qué le sucedió exactamente, son claras las sospechas hacia las Fuerzas retiradas que operaron durante la Dictadura, pero aún activas respondiendo a la orden de Etchecolatz. La desaparición del albañil hizo arreciar las críticas sobre el régimen de protección de testigos y sobre la falta de recaudos para frustrar amenazas contra su vida y libertad.
Texto de Wikipedia
Jorge Julio López (General Villegas, 25 de noviembre de 1929 – Desaparecido el 18 de septiembre de 2006) es un albañil retirado argentino que fue víctima de desaparición forzada durante la última dictadura cívico-militar argentina y confinado varios años en distintos centros clandestinos de detención. López sobreviviría a esta experiencia y con la democracia restaurada presentó declaración sobre su secuestro y posterior confinamiento y tortura. Tras sus declaraciones que condenaron a Miguel Etchecolatz a prisión perpetua, López desapareció el 18 de septiembre del año 2006, poco después de brindar testimonio, hasta el día de hoy no existen noticias sobre su paradero.
La primera vez que desapareció Julio López fue en la Dictadura Cívico Militar, el 27 de octubre de 1976 cuando fuerzas de seguridad ingresaron a Los Hornos con el fin de secuestrar a los militantes del barrio. Entre los detenidos-desaparecidos se encontraba Jorge Julio López.
Este comando que secuestró a Julio López ese día, estaba bajo el mando de Miguel Etchecolatz, por entonces director de Investigaciones de la Policía Bonaerense y mano derecha del entonces Ramón Camps, jefe de Policía de la provincia. Como director de Investigaciones, Etchecolatz dirigía los 21 centros clandestinos de detención (CCD) que había instalado la policía provincial, para torturar, violar y eventualmente asesinar a las personas detenidas y hacer desaparecer sus cadáveres. La red de CCDs de la policía provincial es conocida como “el circuito Camps”.
Luego de ser “blanqueado como detenido”, el 25 de junio de 1979 López fue liberado, habiendo sido testigo de su propia tortura y de varios asesinatos.
Luego de ser liberado López se mantuvo en silencio, incluso con su propia familia durante varios años y volvió a trabajar con el mismo empleador para el que trabajaba antes de su desaparición. Pero sigilosamente y de manera individual, comenzó a identificar lugares y personas relacionadas con su secuestro. Esas investigaciones y sus pensamientos formaron una colección de escritos, que mantuvo en la más estricta reserva, y que agrupó bajo el título de Archivo negro de los años en que uno vivía a donde termina la vida y empieza la muerte.
Toda posibilidad de investigar su secuestro y castigar a los culpables, se diluyó cuando los gobiernos de Raúl Alfonsín y Carlos Menem sancionaron las llamadas leyes de impunidad, que cancelaron los juicios por violaciones de derechos humanos, con las cuales López estuvo inicialmente de acuerdo, pero luego cuando en la década de los ´90 los familiares de las víctimas y varios organismos de DDHH lograron abrir los Juicios de la Verdad, Julio López declaró como testigo en el Juicio por la Verdad de La Plata del 7 de julio de 1999.
Quería que su declaración fuera secreta pero un diario la publicó. Su propia familia se enteró de todo recién en ese momento.
En 2003 el Congreso de la Nación declaró la nulidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida sancionadas durante el gobierno de Alfonsín y en 2006 la Cámara de Casación Penal, máximo tribunal penal de la Argentina, consideró que los indultos concedidos por el presidente Menem eran inconstitucionales.
La anulación de las llamadas leyes de impunidad permitió que se reabrieran los juicios por delitos de lesa humanidad cometidos hasta 1983. El primero de esos juicios reabiertos fue el que se siguió contra Miguel Etchecolatz, uno de los principales responsables de los delitos cometidos contra Jorge Julio López.
López declaró como testigo en la causa contra Echecolatz el 28 de junio de 2006. Sus hijos, que nunca lo habían oído contar lo que le había sucedido, estuvieron presentes y lloraron.
Dos meses y medio después, el 18 de septiembre de 2006 era el día de los alegatos. López había arreglado con su sobrino Hugo, para que lo pasara a buscar por su casa, con el fin de asistir al tribunal.
Ese día desapareció por segunda vez.
Al día siguiente Etchecolatz fue condenado a cadena perpetua por los delitos de lesa humanidad cometidos contra López y otras personas.
El 24 de octubre de 2014, Etchecolatz y otros catorce represores fueron condenados por delitos cometidos en el centro de detención clandestino de La Cacha. Mientras se leía la sentencia, el fotógrafo Leo Vaca del portal Infojus, tomó varias fotografías de un papel que Etchecolatz tenía en sus manos, donde se leía escrita a mano la siguiente anotación: “Jorge Julio López Secuestrar”
Si bien aún no se pudo demostrar quién secuestró a Julio López ni qué le sucedió exactamente, son claras las sospechas hacia las Fuerzas retiradas que operaron durante la Dictadura, pero aún activas respondiendo a la orden de Etchecolatz. La desaparición del albañil hizo arreciar las críticas sobre el régimen de protección de testigos y sobre la falta de recaudos para frustrar amenazas contra su vida y libertad.
Fuente https://es.wikipedia.org/wiki/Jorge_Julio_L%C3%B3pez
Vanesa Vicente

Acerca de Vanesa Vicente

Hola! Gracias por tu visita. Siempre doy muchas vueltas para “presentarme”, supuestamente este espacio es para la biografía, ja! Pero no es relevante… es más importante que comiences el análisis profundo que todos debemos hacer de nuestras vidas… Es más importante decirte que QUIERO CAMBIAR EL MUNDO… y no puedo sola. Te lo digo acá sin pedir permiso porque cuando nos crucemos en la calle quizás esté intentado no atropellar nada con el auto y vos estés intentando marcar un número en el celular. Y si en la calle me pongo a gritar que debemos tratarnos con AMOR seguramente termine acallada por los bocinazos y la indiferencia. Seguramente me esquives y trates de que no perturbe tu agenda. Sin embargo, deseás un mundo mejor. Deseas que más personas descubran las maravillas que hay en tu corazón, y deseás que tu familia, tus amigos, tus hijos vivan felices, en paz, en salud… Nos tenemos que encontrar en alguna parte para conversar de nuestros deseos compartidos de vivir en un mundo más solidario, más equitativo, con menos guerras: mas amoroso, más justo y sano! En un mundo que “sintamos” vivo, comprendiendo que debemos cuidarlo así como la Tierra nos cuida a nosotros. Eso es lo importante: comenzar a sentirnos UNIDOS, disfrutando de nuestras diferencias para que ellas logren cultivarnos en lugar de distanciarnos. Vivo con alegría, y a veces me critican la sonrisa y el entusiasmo. Vivo con amor porque soy humana y como soy humana a veces me equivoco, entonces no me creen mas y me tratan de mentirosa. No culpo a nadie por los días que me siento mal, pero si no sigo sonriendo alguien me culpa a mí de cosas que no entiendo. ¡Me pasa a mi que voy de frente con mis convicciones y con una vida feliz! no quiero imaginarme lo que le pasará a otras personas que viven mas inseguras de amor y con una vida mas compleja. PERO así vivimos… descreyendo de las cosas buenas. ¿Sabés que? Somos todos BUENOS, entonces creamos en nosotros mismos, y podremos creer en los demás. Porque cada vez que prejuzgamos, que criticamos o que tratamos a alguien de mentiroso, en realidad estamos alimentando el odio que entre todos hemos inventado… el ODIO es un invento. Y nos frena, nos hace fruncir el entrecejo antes de saludarnos… Y la verdad… es una pérdida de tiempo! Dejemos de alimentarlo y solo quedará el AMOR, que es lo más natural entre todas las cosas VIVAS. Bienvenido a un mundo de Amor, donde TODO es posible. Cambiar el mundo es posible, porque sabes una cosa más que descubrí? Lo que quiero cambiar son cosas inventadas por el hombre, por nosotros mismos, esas cosas que hacemos a cada rato… así que SI se pueden cambiar! Y ya las estoy cambiando... porque SI creo en las cosas buenas, lo bueno es lo que llega solo, lo que se presenta sin explicaciones, es la emoción que sentimos al generarle a otro una sonrisa, es el alivio de darle de comer al que tiene hambre, es la oxigenación que nos regala un acto de justicia… Así y todo, nunca lo bueno es egoísta… fijate que siempre que te sentís bien, aliviado u oxigenado, la gente a tu alrededor también está mejor. Si cambiar el mundo es evitar una guerra, no lo lograremos! Pero si cambiar el mundo es generar amor alrededor de cada uno de nosotros… un día, no habrá más guerras.
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