El Sistema sin Sentido

 


 

 

 

 

 

 

 

 

(fragmento del Cap V de “La Reconstrucción hacia el camino que no existe”)

EL SISTEMA SIN SENTIDO…

Definición:

Sistema: El diccionario explica claramente que un SISTEMA es un conjunto de partes o elementos organizados y relacionados entre sí, de forma tal que interactuando logran un objetivo determinado. Un grupo de elementos o partes no constituyen un sistema si no hay relación e interacción entre ellos bajo la idea de un “todo” con un propósito en común. Todo sistema tiene composición, estructura y entorno. Cada sistema existe dentro de otro más grande. Un sistema puede ser “abierto” si hay intercambio con el ambiente que lo rodea, o puede ser cerrado si no existe relación de intercambio con el ambiente externo.

 

SSS: Si un sistema que por definición está organizado y busca interrelaciones entre sus partes, tiene como objetivo algo “sin sentido”… bueno, habría que llamar al técnico y repararlo inmediatamente. Habría que convocar también a sus “elementos o partes” para buscar urgentemente un nuevo OBJETIVO… O bien habría que empezar a preguntarse para QUIEN tiene sentido, porque parecería que para la mayoría de los “elementos o partes” no lo tiene.

 

Este “Sistema sin Sentido” consiste en que unos elementos o partes llamados “humanos en sociedad” intentan sobrevivir a diario con el objetivo de ser felices. Salvo que en este SSS los “humanos en sociedad” pretenden (pretendemos) ser felices de manera individual, así se ha impuesto un tipo de ORGANIZACIÓN que implica perder la libertad progresivamente a manos de otros “humanos en sociedad – más poderosos”, y aceptar reglas cada vez más complejas, para así INTERACTUAR de una manera tan novedosa que el resultado es… en muchas ocasiones no interactuar en lo absoluto. Es como esperar el colectivo y cuando por fin llega, los 32 asientos están ocupados: el SSS no está preparado para el pasajero Nro33. Cuando el colectivo sigue su marcha, los 32 pasajeros sentados no se sentirán igual que antes, teniendo al Nro33 haciendo equilibrio en el medio del pasillo. Cualquiera de los 32 pasajeros sentados sienten el temor y la presión de que quizás les toque a ellos ser el Nro33 mañana. Pero por ahora prefieren no pensarlo.

 

Para muchos tiene SENTIDO, están adaptados y a esta altura de mi vida a veces hasta les tengo un poco de envidia. Me pregunto por qué mis planteos son tan complejos, y deseo realmente CAMBIAR todo, porque NO TIENE SENTIDO para mí. Pero es como dicen: “mal de muchos consuelo de tontos”, gracias a la comunicación me he ido dando cuenta que eso le pasa a casi todas las personas que comienzan algo parecido al camino que no existe, es decir algún trabajo interior, o bien a quienes hacen algún tipo de reflexión sobre el entorno. Por ejemplo no le encuentro sentido a postergar deseos, planes personales, satisfacciones, plenitud, bonanza, armonía, para ser un “eslabón” de un Sistema que tiene Sentido para unos pocos. Ese eslabón es el que debe aceptar las reglas impuestas, quedarse más horas trabajando por temor a perder su ingreso, planificar el horario de la “vianda”, avisar en tiempo reglamentario la Luna de Miel, aceptar sobresaltos de todo tipo: desde guerras hasta nuevos impuestos, sin comprender nunca el porqué. Ese eslabón es el que paga una cuota llamada Cobertura de Salud Privada, y luego se entera que no le corresponde enfermarse de cáncer antes de determinada cantidad de años de inscribirse al Sistema Sin Sentido, ¡perdón! al Sistema de Salud Privada. Mucho menos embarazarse antes del año. Hay que planificar todo, porque tampoco ingresamos al Sistema de Salud Privado si estamos “embarazados”: ese embarazo es caratulado como estado previo a la subscripción, así que NO cuenta. El eslabón asiste a una “urgencia” pero si el médico de guardia resulta que no está, el eslabón se va sin más a buscar otra “urgencia”. Perdón, sigo poniendo ejemplos del Sistema de Salud Privada. Y estoy siendo injusta, porque cosas similares pasan con el Sistema de Vuelos, Sistema de Internet, Sistema de Comunicaciones Telefónicas, Sistema de Créditos Personales, Sistema de Tiempo Compartido, Sistema de Cable Satelital, Sistema Capitalista, Sistema de los Medios de Comunicación Globales, y su sistemático informe diario del “Miedo” brindado en cuotas mínimas y máximas según la inminente necesidad de Guerra o el inminente Fin del Mundo.

 

Bueno… Podríamos poner muchos ejemplos, pero ya son suficientes. Ya me di cuenta que a pesar de las quejas, soy parte del SSS, no me imagino la vida sin él. ¿Vos tampoco? No te puedo creer. ¡Qué horror! Somos parte del Sistema Sin Sentido… ¿Qué hacemos? ¿Lo destruimos todo?

 

Tranquilidad. Todo sistema reconoce las partes que lo componen. Y desconoce estratégicamente aquellas que atentan contra sí mismo. Es decir, nunca el sistema nos ha dicho ni nos dirá que podemos salir de él o modificarlo. En ese sentido, nos aliviana la mochila y nos evita resolver muchas cosas. Cuando iniciamos un camino propio, vamos en busca del camino que no existe, es decir: del sistema que no existe.

 

Existe un sistema general y masivo que incide sobre vos. Ahora sabemos que de la misma manera, puede y debe existir un sistema tuyo que incida sobre el sistema general.

 

Ya entendiste porqué se llama “sistema sin sentido”, ¿verdad? Se llama SSS porque no tiene sentido para vos.

 

(fragmento del Cap V de “La Reconstrucción hacia el camino que no existe”)

Vanesa Vicente

Acerca de Vanesa Vicente

Hola! Gracias por tu visita. Siempre doy muchas vueltas para “presentarme”, supuestamente este espacio es para la biografía, ja! Pero no es relevante… es más importante que comiences el análisis profundo que todos debemos hacer de nuestras vidas… Es más importante decirte que QUIERO CAMBIAR EL MUNDO… y no puedo sola. Te lo digo acá sin pedir permiso porque cuando nos crucemos en la calle quizás esté intentado no atropellar nada con el auto y vos estés intentando marcar un número en el celular. Y si en la calle me pongo a gritar que debemos tratarnos con AMOR seguramente termine acallada por los bocinazos y la indiferencia. Seguramente me esquives y trates de que no perturbe tu agenda. Sin embargo, deseás un mundo mejor. Deseas que más personas descubran las maravillas que hay en tu corazón, y deseás que tu familia, tus amigos, tus hijos vivan felices, en paz, en salud… Nos tenemos que encontrar en alguna parte para conversar de nuestros deseos compartidos de vivir en un mundo más solidario, más equitativo, con menos guerras: mas amoroso, más justo y sano! En un mundo que “sintamos” vivo, comprendiendo que debemos cuidarlo así como la Tierra nos cuida a nosotros. Eso es lo importante: comenzar a sentirnos UNIDOS, disfrutando de nuestras diferencias para que ellas logren cultivarnos en lugar de distanciarnos. Vivo con alegría, y a veces me critican la sonrisa y el entusiasmo. Vivo con amor porque soy humana y como soy humana a veces me equivoco, entonces no me creen mas y me tratan de mentirosa. No culpo a nadie por los días que me siento mal, pero si no sigo sonriendo alguien me culpa a mí de cosas que no entiendo. ¡Me pasa a mi que voy de frente con mis convicciones y con una vida feliz! no quiero imaginarme lo que le pasará a otras personas que viven mas inseguras de amor y con una vida mas compleja. PERO así vivimos… descreyendo de las cosas buenas. ¿Sabés que? Somos todos BUENOS, entonces creamos en nosotros mismos, y podremos creer en los demás. Porque cada vez que prejuzgamos, que criticamos o que tratamos a alguien de mentiroso, en realidad estamos alimentando el odio que entre todos hemos inventado… el ODIO es un invento. Y nos frena, nos hace fruncir el entrecejo antes de saludarnos… Y la verdad… es una pérdida de tiempo! Dejemos de alimentarlo y solo quedará el AMOR, que es lo más natural entre todas las cosas VIVAS. Bienvenido a un mundo de Amor, donde TODO es posible. Cambiar el mundo es posible, porque sabes una cosa más que descubrí? Lo que quiero cambiar son cosas inventadas por el hombre, por nosotros mismos, esas cosas que hacemos a cada rato… así que SI se pueden cambiar! Y ya las estoy cambiando... porque SI creo en las cosas buenas, lo bueno es lo que llega solo, lo que se presenta sin explicaciones, es la emoción que sentimos al generarle a otro una sonrisa, es el alivio de darle de comer al que tiene hambre, es la oxigenación que nos regala un acto de justicia… Así y todo, nunca lo bueno es egoísta… fijate que siempre que te sentís bien, aliviado u oxigenado, la gente a tu alrededor también está mejor. Si cambiar el mundo es evitar una guerra, no lo lograremos! Pero si cambiar el mundo es generar amor alrededor de cada uno de nosotros… un día, no habrá más guerras.
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Una respuesta a El Sistema sin Sentido

  1. Alfredo José Raffo dijo:

    Hola Vanesa. Celebro que existan personas valientes e inteligentes para mostrar que hay modos de salir de esta decadencia que nos ha dejado la “década desgraciada” por la que nos tocó atravesar. Saludos.

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