La Mariposa

Era un sueño contagioso, de esos que me mantienen atenta, pero dormida y contenta de sentir el calor contenedor de estar dentro de mi corazón.

 

Sabía que era yo, pero todo se hizo espejismo y me transformé en mariposa de terciopelo flotando al sol.

 

El día era azul, perfecto, estable y primaveral, la brisa cálida hacía mis alas volar sin esfuerzo… sin necesidad de pensar.

 

El placer sin preguntas, sin dudas, tan solo un capullo roto y ahora tanta pero ¡tanta libertad!

 

Una tremenda ola de calor desdobló mi sueño en dos, y de repente me encontré pedaleando bajo ese mismo sol.

 

Era yo pero ahora por dos: una mariposa de terciopelo flotando al sol y una niña de trenzas pedaleando rápido escapándole al calor.

 

La niña volvía de jugar y temía mirar el reloj, tenía horario para volver a casa, horarios para jugar, horarios para dormir, para estudiar o incluso soñar.

Su vida estaba planeada, y mejor así. Los días pasan rápido:- “No te distraigas o la oportunidad se va a escapar”.

 

La mariposa en cambio acababa de renacer, su oruga abrigada la soltó para en 24 horas ver el mundo entero, volar y nunca volver.

Su incomparable belleza es pura libertad, es la magia de un momento y nada mas… ¿nada más?

 

En su pedaleo frenético la niña llevó la bicicleta al extremo de su capacidad, saltó las vías del tren casi sin mirar, en ese instante de vuelo sintió el terciopelo…

 

La mariposa cruzó delante y el instante llegó… los ojos de la niña se abrieron y vieron… vieron todo lo que había para ver…

 

Otro mundo, otras maravillas, la vida en un instante que lo justifica todo, la belleza de SENTIR y ninguna necesidad mas…

 

Su aliento se detuvo y comenzó a pensar con el corazón, no con el reloj… ¿Por qué la querían apurar? ¿Por qué su vida planeada no podría tener maravillas, magia y toda esa paz?

 

La mariposa que se estaba dejando llevar nunca entendió la velocidad, mucho menos las bicicletas, los apuros… en su vida de un día solo quiere volar.

 

La niña no pudo manejar la inercia del movimiento, la transgresión a todo lo real, no pudo evitar el momento, lo vio venir pero sucedió, porque así debía ser…

 

La mariposa nada sintió, solo un destello que la tiró al suelo, terminó su vuelo entre manubrios, ruedas, y el asfaltó que la borró.

 

Tan rápido iban que ni siquiera frenó, la mariposa fue un instante de vuelo mientras sus piernas aún se apuraban…

 

La bicicleta siguió, pero su mente, su corazón quedaron en ese salto en las vías y algo al cielo le prometió: “Su vida no será en vano, su corto y maravilloso vuelo serán mi inspiración” – dijo la niña en su infante pero sería oración – “Cada instante esconde un secreto y no se me negará verlo porque de ahora en mas veré con mi corazón.”

 

“De ahora en más la vida es un juego, es pura pasión, mis emociones no tienen horarios, rincones, selectos autores, o tiempos de espera de maduración”.

 

Y la niña creció… así como sale la mariposa de su capullo con alas de terciopelo, mucho color, una vida intensa, sin recetas, sin explicaciones… a pura emoción.

Vanesa Vicente

Acerca de Vanesa Vicente

Hola! Gracias por tu visita. Siempre doy muchas vueltas para “presentarme”, supuestamente este espacio es para la biografía, ja! Pero no es relevante… es más importante que comiences el análisis profundo que todos debemos hacer de nuestras vidas… Es más importante decirte que QUIERO CAMBIAR EL MUNDO… y no puedo sola. Te lo digo acá sin pedir permiso porque cuando nos crucemos en la calle quizás esté intentado no atropellar nada con el auto y vos estés intentando marcar un número en el celular. Y si en la calle me pongo a gritar que debemos tratarnos con AMOR seguramente termine acallada por los bocinazos y la indiferencia. Seguramente me esquives y trates de que no perturbe tu agenda. Sin embargo, deseás un mundo mejor. Deseas que más personas descubran las maravillas que hay en tu corazón, y deseás que tu familia, tus amigos, tus hijos vivan felices, en paz, en salud… Nos tenemos que encontrar en alguna parte para conversar de nuestros deseos compartidos de vivir en un mundo más solidario, más equitativo, con menos guerras: mas amoroso, más justo y sano! En un mundo que “sintamos” vivo, comprendiendo que debemos cuidarlo así como la Tierra nos cuida a nosotros. Eso es lo importante: comenzar a sentirnos UNIDOS, disfrutando de nuestras diferencias para que ellas logren cultivarnos en lugar de distanciarnos. Vivo con alegría, y a veces me critican la sonrisa y el entusiasmo. Vivo con amor porque soy humana y como soy humana a veces me equivoco, entonces no me creen mas y me tratan de mentirosa. No culpo a nadie por los días que me siento mal, pero si no sigo sonriendo alguien me culpa a mí de cosas que no entiendo. ¡Me pasa a mi que voy de frente con mis convicciones y con una vida feliz! no quiero imaginarme lo que le pasará a otras personas que viven mas inseguras de amor y con una vida mas compleja. PERO así vivimos… descreyendo de las cosas buenas. ¿Sabés que? Somos todos BUENOS, entonces creamos en nosotros mismos, y podremos creer en los demás. Porque cada vez que prejuzgamos, que criticamos o que tratamos a alguien de mentiroso, en realidad estamos alimentando el odio que entre todos hemos inventado… el ODIO es un invento. Y nos frena, nos hace fruncir el entrecejo antes de saludarnos… Y la verdad… es una pérdida de tiempo! Dejemos de alimentarlo y solo quedará el AMOR, que es lo más natural entre todas las cosas VIVAS. Bienvenido a un mundo de Amor, donde TODO es posible. Cambiar el mundo es posible, porque sabes una cosa más que descubrí? Lo que quiero cambiar son cosas inventadas por el hombre, por nosotros mismos, esas cosas que hacemos a cada rato… así que SI se pueden cambiar! Y ya las estoy cambiando... porque SI creo en las cosas buenas, lo bueno es lo que llega solo, lo que se presenta sin explicaciones, es la emoción que sentimos al generarle a otro una sonrisa, es el alivio de darle de comer al que tiene hambre, es la oxigenación que nos regala un acto de justicia… Así y todo, nunca lo bueno es egoísta… fijate que siempre que te sentís bien, aliviado u oxigenado, la gente a tu alrededor también está mejor. Si cambiar el mundo es evitar una guerra, no lo lograremos! Pero si cambiar el mundo es generar amor alrededor de cada uno de nosotros… un día, no habrá más guerras.
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Una respuesta a La Mariposa

  1. Mo conozco a Vanesa… pero siento que la conozco de toda la vida… Es como si hubiésemos crecido juntos en el mismo barrio y hubiésemos ido al mismo colegio en la secundaria! Puedo tejer mi mirada en su texto y decimos mundo de un modo afín. Me encantó el cuento de la mariposa (metonimia al por mayor, sinestésia y catacrésis exquisitas),y me encantaron sus poesías… mucho.

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