Una cuna para el Arco Iris


Siento que la ventura divina
Me pide a gritos callados
Que aguarde mientras llueve
Que soporte la humedad,
los truenos
Y la nieve…
Que espere… que espere.
Me susurra mientras tanto,
Que tiene un secreto que le desborda
Me dice, mientras espero,
que la maravilla… está por llegar.
Seguro, el susurro, me hace esperar.
Las nubes han de callar un día
– me dice –
Y el Sol volverá.

En sus rayos hambrientos por dar
Hará estruendo contra gotas de cielo
De un cielo que se resiste al llanto ponerle fin
Y en ese insuperable momento
En que se unen la tristeza y el canto…
Canto alegre del recién llegado,
Mis brazos estarán esperando
Para que anide en ellos
El final de un suspiro…
Alborotado como ese mar, su mar.
Intenso en sus colores,
Colores que unen el canto y el llorar.
Instante en que el dolor y la risa
Van de igual a igual…

Arco iris mágico, no entiendes a donde vas?
Tan denso es tu caminar, tan frágil tu espesura
Tan fuerte tu canto que me hace llorar…
Pues ven, hermoso devenir de tantas causas
Ven hoy a mis brazos
Ven a descansar

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