NO TE IGNORO

Cuando las noches no me bastan

y el alma se me cansa,

cuando el árbol da tanta sombra

que el Sol se me acongoja…

Cuando me miras y no respondo

porque los ojos quedaron solos

en aquel pobre niño rostro

que respira sin vida y sin antojo…

No es que me despegue

ni me pierda ¡ni quiera bajar los brazos!

No es que ignore tu presencia,

tu preocupación ¡ni tus abrazos!

Es que estoy impidiendo que el hartazgo

se apodere de mis manos,

y en mi mente caiga en vano

la impotencia de “ser” humano.

 

Me satura ya la ignorancia,

hablo de la ignorancia del alma.

Me satura el buen hablar

de ese hablar con solo palabras.

Me saturan esos ojos…

Esos que parecen nunca ver nada.

Me saturan los discursos

sobre ignorancia mal mirada.

 

¡Me preocupa que tus oídos

atenten contra tu coraza!

¡Espero tu corazón

mantenga fuerte sus armas!

Sepas que la ignorancia

está en los que prueban volar,

mientras en el suelo

otros, solo hablan de amar.

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